La catarsis de Alba Flores en ‘Flores para Antonio’
- Sofía Muñoz Gómez
- hace 2 días
- 3 Min. de lectura
Actualizado: hace 1 día
La actriz ha sido el foco y la productora creativa de este documental que rinde homenaje a su padre

Michael Jackson y Michael, Bob Dylan y A Complete Unknown, Maria Callas y Maria, Bruce Springsteen y Springsteen: Deliver Me From Nowhere… El género documental y de biopics está en pleno auge, en un momento en el que muchos se plantean si aún queda originalidad en Hollywood. Yo también me lo cuestiono, sobre todo ante la avalancha de filmes biográficos, secuelas, remakes, y reboots. Pero, volviendo a los documentales, cabe preguntarse: ¿ha llegado también esta tendencia a España?
Aunque de primeras podría parecer que Flores para Antonio sigue esta corriente —confieso que yo misma tenía esa predisposición antes de verla—, creo que se distingue por su profunda necesidad personal. Más que meramente retratar la biografía del músico Antonio Flores, el largometraje, dirigido por Isaki Lacuesta y Elena Molina, es el emotivo viaje de la actriz Alba Flores para redescubrir y comprender la figura de su padre, a quien perdió con apenas 8 años.

Es precisamente Alba Flores el elemento que hace destacar y diferenciar este documental, pues su principal innovación reside en el punto de vista desde el que se narra la historia de Antonio Flores. Lejos de un intento de mirada objetiva, el documental tiene como hilo conductor a la actriz, siguiendo su proceso de duelo, descubrimiento y conciliación familiar. Es un proyecto profundamente personal para Alba y en el que ha estado completamente implicada: no solo aporta la mirada del documental como guía y protagonista, sino también como productora creativa.
En la propia grabación, la actriz reconoce que desde la muerte de su padre, ha evitado preguntar y conocer más sobre él. Con Flores para Antonio ha logrado romper esta barrera y, aunque ha removido heridas del pasado, ha sido un proceso que la ha acercado más a su familia y, sobre todo, a su padre. Un proyecto que ha resultado ser toda una liberación personal, como reveló Alba en una entrevista que concedió a Vogue, con motivo de la presentación del documental en la 75 edición del Festival de San Sebastián:
“Ha sido absolutamente catártico. Desde poder hacer el duelo por mi padre hasta el integrarle más en mi vida o asimilar sus cualidades en mi propia persona. He podido verle como una persona que no solo era un padre y que además me cae genial. También he podido ver así a mi madre y al resto de mi familia, con más distancia… Creo que ha sido lo mejor que he hecho nunca por mí misma.”

La cinta, que formó parte de la Sección Oficial del festival —aunque fuera de concurso—, por fin llega a los cines este 28 de noviembre. Y, sin duda, merece la pena verla en la gran pantalla: no solo por poder apreciar los detalles de cada fotograma, sino también por la increíble y envolvente música, que tanta importancia tiene en la familia Flores.
La película combina con gran acierto imágenes de archivo inéditas de Antonio, su madre, la grandísima Lola Flores, y la saga familiar, con grabaciones actuales que muestran a Alba revisando fotos, cintas y pertenencias de su padre, y conversando con personas clave de su entorno, incluyendo a su madre, Ana Villa, sus tías Lolita y Rosario, y otros amigos como Joaquín Sabina. Este formato siempre me maravilla, más aún cuando cobra un significado tan nostálgico como en este caso, en el que, junto con Alba, redescubrimos a Antonio Flores como hijo, hermano, pareja y, sobre todo, como padre.

Pero, no todo es de color rosa. Y, como espectadores, sabemos cómo termina. Por ello, el largometraje no elude los temas dolorosos, y aborda sin medias tintas las adicciones de Antonio Flores y su posterior muerte por sobredosis en 1995, apenas quince días después del fallecimiento de su madre, Lola Flores. Una honestidad que resulta conmovedora y capaz de llegar a todo el mundo, incluso para quienes ya conocen estos hechos.
Flores para Antonio es un documental que irrumpe en las emociones con maestría y delicadeza, y te guía por todo un abanico de sentimientos de la mano de una de las familias más emblemáticas de nuestro país. Es un precioso y sincero homenaje de una hija a su padre, que se convierte, al mismo tiempo, en un viaje de liberación y autodescubrimiento.















Comentarios